Mandarina

 

Mandarina ( Citrus reticulata )

La mandarina proviene de las zonas tropicales de Asia. Se cree que su nombre se debe al color de los trajes que utilizaban los Mandarines, gobernantes de la antigua China. Se puede afirmar que es una fruta originaria de China e Indochina. Su cultivo se introdujo en Europa en el siglo XIX.

La mandarina posee grandes cantidades de vitamina C, por lo cual es recomendable comer entre 4 o 5 piezas de ésta fruta al día para satisfacer las necesidades básicas del organismo. Es prudente un considerable consumo de mandarina para personas en periodo de lactancia, embarazo o fumadores, además, gracias a sus cualidades como antioxidante es fundamental en el cuidado y prevención de enfermedades degenerativas.

Las diferentes especies de mandarina en especial las clementinas poseen grandes concentraciones de fibra, por lo cual son recomendables para prevenir enfermedades como el cáncer de colon, el estreñimiento y la obesidad.

Por su importante contenido de potasio, la mandarina es beneficiosa para los procesos de metabolismo en las células que procesan y producen calcio, lo cual fortalece dientes y huesos. En los periodos de invierno el consumo diario de 5 o 6 mandarinas puede prevenir los síntomas de los resfriados, los catarros . La vitamina C ayuda a prevenir la gripe, molestias de las vías respiratorias altas y en los adultos mayores previene las infecciones ocasionadas por la amigdalitis.

El aceite de la mandarina se obtiene de su cáscara prensada y tiene un dulce aroma a flores que gusta mucho a los niños.

El aceite esencial tiene un olor muy delicado, fiel al aroma de la fruta, y es de coloración amarillo-oro, con una leve tonalidad fluorecente azul-violeta visible a la luz clara. Sus principales componentes son el limoneno, el dimetil antranilato y porciones menores de geraniol, citral y citronelal. Una importante aplicación del aceite esencial de Mandarina se da en el tratamiento de problemas digestivos, una vez que posee un efecto tónico y estimulante sobre el estomago y el hígado. Su efecto sobre los intestinos es calmante (en común con los aceites de naranja y néroli), y se constató que es más eficaz usado en una combinación sinergetica con otros aceites cítricos.

 

Propiedades:

 

♣ Calmante y relajante (para el estrés, cansancio y masajes), es astringente, combate la grasa de la piel, es antiespasmódico. Tiene efecto calmante para el intestino. Es también tónico y estimulante del estómago y el hígado. Es llamado “el remedio de los niños” por tener unos efectos suaves.

♣ El aceite de mandarina mejora el ánimo y calma la ansiedad por lo tanto se sitúa en primera línea de los productos aromáticos antiestrés.

♣ A causa de su acción suave, el aceite de Mandarina es muchas veces considerado en Francia como "el remedio de los niños", siendo generalmente escogido para ayudar en los problemas estomacales infantiles, inclusive hipo y eructo. Su suavidad lo hace apropiado para embarazadas, niños y ancianos.

Algunos aceites cítricos son fotosensibilizantes (naranja, petitgrain). Después de la aplicación de estos aceites, no exponerse al sol.