Enebro

 

Enebro ( Juniperus communis )

 

Es un pequeño árbol que, frecuentemente, presenta aspecto arbustivo de entre uno y dos metros de altura. Tiene hojas cortas y algo punzantes (con agujas dispuestas de tres en tres). Es una planta dioica. Las flores, que salen en primavera, son pequeñas y de color amarillo, crecen en plantas separadas según sean masculinas o femeninas. En algunos países es un arbusto protegido. Vive en regiones templadas y frías del hemisferio norte, tanto en Europa y Asia como en Norteamérica.

Los frutos del enebro han fascinado desde la antigüedad a herbolarios y alquimistas, pues crudos, hervidos o desecados han servido para curar diversas dolencias y en los últimos siglos. Para elaborar una de las bebidas alcohólicas más conocidas, la ginebra. Las bayas (nebrinas) de las plantas femeninas son verdes al principio pero se van oscureciendo pasando por violeta y llegando al negro con brillo azulado en el fruto maduro.

Su fruto, del cual se extrae el aceite, es de olor resinoso y acre. El aceite esencial de enebro se extrae por destilación a vapor del fruto de la planta. Las bayas contienen un aceite esencial rico en principios activos (pipeno y borneol), inosita, un glucósido (flavona), juniperina y un principio amargo

En general son las bayas (nebrinas) las que se utilizan con mayor frecuencia, las negro-azuladas son de uso imprescindible y elemento principal en la preparación de conocidas ginebras británicas y holandesas, también se emplean en aromatizar el aguardiente de semillas de maíz, centeno y malta. En la cocina se emplea como condimento, es uno de los componentes utilizados en determinados platos del norte de Europa.

 

Propiedades:

 

El aceite esencial de enebro es refrescante y vigorizante. Posee propiedades antiespasmódicas, antirreumáticas y calmantes de los nervios. Además, tiene propiedades antisépticas, astringentes y diruréticas, mejorando la apariencia de edemas. Los componentes del fruto, presentes en el aceite esencial, ayudan a aliviar dolores musculares y a estimular la circulación sanguínea brindando un efecto calorífico sobre la piel.

Pocas plantas son tan útiles como el enebro. De las ramas, por ejemplo, se extrae un aceite adecuado para eliminar parásitos en la piel. Las hojas son diuréticas y antirreumáticas, además de útiles en el tratamiento de neuralgias musculares y artritis. Las bayas tienen numerosas propiedades; tónicas, balsámicas, antisépticas, sudoríficas, estomacales y digestivas,y son también muy adecuadas para tratar desórdenes de riñón y vejiga, contra la gota y reumatismo y en afecciones de oídos.