Calendula

 

Calendula ( Calendula officinalis )

Caléndula proviene del latín calendae (calendario) que designa el primer día de cada mes, pertenece a la familia de las compuestas, provista de flores amarillas que duran casi todo el año y a las cuales se les extrae el aceite esencial. Tiene una altura media de 30-50 cms.

Algunos autores sitúan su origen en México, donde los antiguos aztecas le atribuían propiedades espirituales, mágicas y medicinales, igualmente la Caléndula se ha utilizado en ceremonias religiosas hindúes, de ahí tal vez, su nombre Flor de muerto y Flor de difunto.

Propiedades:

Se utiliza externamente en forma de infusiones, tinturas y pomadas para el tratamiento de inflamaciones de la piel y las mucosas, heridas o procesos de cicatrización, contusiones y como calmante en cosmética.

Según la comisión E (Las Monografías E de la Comisión de Alemania conocidas como Comisión E, es una guía terapéutica de plantas medicinales) la caléndula está indicada en uso tópico interno, por alteraciones inflamatorias de las mucosas bucofaríngeas y en uso externo por heridas, incluso las de difícil cicatrización como ulcus Curia.

La comisión E considera que la flor de caléndula tiene una acción antiinflamatoria y fuertemente cicatrizante cuando se aplica de forma tópica. Con extractos de la flor de caléndula, muestra una acción estimulante de la epitelización de las heridas y una actividad antiinflamatoria en edemas donde interviene la prostaglandina (los triterpenos, sobre todo el faradiol, han demostrado ser los principios antiinflamatorios más importantes).